El Valle de Chamiza – un legado alemán poco conocido en el sur de Chile

Erika Klein Rosenberg, descendiente de los primeros colonos, e Izidor Carlos Mora desarrollaron el estudio «Casas de Puerto Montt»

Izidor Carlos Mora y Erika Klein en el terreno del proyecto Los Chaquihues de Chamiza (Fotografía 2016, Amanda Mora Klein)
Izidor Carlos Mora y Erika Klein en el terreno del proyecto Los Chaquihues de Chamiza (Fotografía 2016, Amanda Mora Klein)

 

Una de las corrientes migratorias más significativas que ha experimentado Chile, fue la protagonizada por los colonos alemanes en el sur. Además del ampliamente difundido poblamiento de las márgenes del Lago Llanquihue, cabe destacar que a partir del año 1852 también comienza la llegada de un importante grupo de familias alemanas al lugar donde hoy se emplaza Puerto Montt, las que fueron ubicadas, tanto en la naciente ciudad, como en sus alrededores.

 

A más de 160 años de iniciado este proceso, muy cerca de Puerto Montt, hacia el oriente, descubrimos un lugar poco conocido, cuyos habitantes han logrado mantener sin muchas modificaciones, formas de producción agropecuaria en pequeña escala y un ritmo de vida característico de las zonas rurales del sur de Chile. Se trata del Valle de Chamiza, lugar al que entre 1857 y 1866, llegaron 17 familias alemanas, las que en su mayoría fueron ubicadas en la rivera oriente del río.

Casa Klein-Stange. Construida en 1897 y demolida en 1950, esta casa estaba ubicada casi al frente de la Iglesia Luterana, a 1,8 kms. desde el puente Chamiza camino a Automo. Fue la casa habitación de la familia Georg II Klein (hijo de colonos) y Marta Stange, quienes aparecen en primer plano de la fotografía (tomada ca. 1905), junto a algunos de sus hijos. Uno de los cuales, Cristino (atrás, el 3. de derecha a izquierda), fue el abuelo de Erika, quien se destacó por ser maestro constructor de varias casas, tanto en Chamiza como en Llanquihue. Además construyó galpones, caminos, puentes, e incluso su propio barco, que navegaba por el río Chamiza, siendo su obra maestra la iglesia Luterana de Chamiza. (fuente archivo Erika Klein)
Casa Klein-Stange. Construida en 1897 y demolida en 1950, esta casa estaba ubicada casi al frente de la Iglesia Luterana, a 1,8 kms. desde el puente Chamiza camino a Automo. Fue la casa habitación de la familia Georg II Klein (hijo de colonos) y Marta Stange, quienes aparecen en primer plano de la fotografía (tomada ca. 1905), junto a algunos de sus hijos. Uno de los cuales, Cristino (atrás, el 3. de derecha a izquierda), fue el abuelo de Erika, quien se destacó por ser maestro constructor de varias casas, tanto en Chamiza como en Llanquihue. Además construyó galpones, caminos, puentes, e incluso su propio barco, que navegaba por el río Chamiza, siendo su obra maestra la iglesia Luterana de Chamiza. (fuente archivo Erika Klein)

 

Rescate de la repostería tradicional alemana

Allí nos recibió Erika Klein Rosenberg, descendiente directa de los primeros colonos, quien luego de obtener su licenciatura en arquitectura en la Universidad de Chile y el título de diseñadora gráfica en la Hamburger Technische Kunstschule de Alemania, decidió volver a sus raíces, con el firme propósito de poner en valor lo heredado de sus antepasados.

Desde su regreso de Alemania, donde vivió 12 años junto a su esposo y sus dos hijos, ha publicado una serie de trabajos de recopilación histórica, centrados en el rescate de la repostería tradicional introducida a Chile por los inmigrantes alemanes. Es así como ha dado forma a un proyecto editorial que ya suma cuatro recetarios en formato de calendario mural, que dan cuenta de la experiencia compartida generosamente por mujeres que viven en diversas localidades de la provincia de Llanquihue y, por supuesto, también en el valle de Chamiza (http://conceptosasociados.cl/editorial).

Casa Klein-Werner. Ubicada justo frente a la Iglesia Luterana, fue construída alrededor de 1920 por Cristino Klein. Fue su casa habitación, donde vivió junto a su esposa Ella Werner y familia. Posteriormente pasó a ser la casa habitación de la familia de su hijo Udo Klein y esposa Gerda Rosenberg, padres de Erika. (Fotografía 2016, Erika Klein)
Casa Klein-Werner. Ubicada justo frente a la Iglesia Luterana, fue construída alrededor de 1920 por Cristino Klein. Fue su casa habitación, donde vivió junto a su esposa Ella Werner y familia. Posteriormente pasó a ser la casa habitación de la familia de su hijo Udo Klein y esposa Gerda Rosenberg, padres de Erika. (Fotografía 2016, Erika Klein)

Un libro de cocina dulce

Pero su preocupación va más allá de la simple recopilación de recetas. Su producción editorial incluye la puesta en valor de los espacios en los cuales se desarrolla la vida de las mujeres: la casa, los galpones, la cocina, la huerta, el entorno natural, la crianza de animales, en resumen, sus modos de vida y su historia. Toda esta experiencia motivó a Erika a emprender, con la colaboración de su hija Amanda, un nuevo proyecto, mucho más ambicioso, que la tiene ocupada desde hace un tiempo. Se trata de un libro de cocina dulce, que complementa los contenidos publicados a la fecha y que pronto verá la luz.

Casa Fiedler. Limita al norte con el terreno del proyecto del Condominio Los Chaquihues. Fue construída en 1902 por la familia Fiedler, quienes habían llegado a este terreno como colonos. En 1945 Johan Klein (hermano del constructor Cristino) la compró para su hijo Edmundo, quien vivió aquí con su esposa Eduvigis Bayer y su hija Helga. Actualmente está en proceso de restauración. (Fotografía 2011, Erika Klein)
Casa Fiedler. Limita al norte con el terreno del proyecto del Condominio Los Chaquihues. Fue construída en 1902 por la familia Fiedler, quienes habían llegado a este terreno como colonos. En 1945 Johan Klein (hermano del constructor Cristino) la compró para su hijo Edmundo, quien vivió aquí con su esposa Eduvigis Bayer y su hija Helga. Actualmente está en proceso de restauración. (Fotografía 2011, Erika Klein)

Esta preocupación de Erika por la cultura heredada de sus antepasados se inició primero en su casa, junto a sus padres y su abuela en Chamiza. Y continuó más adelante, durante sus estudios de arquitectura en la Universidad de Chile donde conoció a su esposo, el arquitecto Izidor Carlos Mora, quien obtuvo el grado de Doctor en la Technische Universität Hamburg-Harburg.

Iglesia Luterana de Chamiza. Vista desde el jardín de la casa Klein-Werner. Fue inaugurada en 1936 y su construcción estuvo a cargo de Cristino Klein, en base a planos del arquitecto Alberto Öttinger de Puerto Varas. De estilo neogótico, construída completamente en madera, conforma junto al cementerio, la ex Escuela alemana (actual sede de la comunidad luterana) y la casa Klein-Werner, un valioso conjunto del patrimonio arquitectónico digno de ser mantenido. La primera Iglesia era una capilla simple, que había sido construída por los colonos en 1883 en este mismo terreno. (Fotografía 2016, Erika Klein)
Iglesia Luterana de Chamiza. Vista desde el jardín de la casa Klein-Werner. Fue inaugurada en 1936 y su construcción estuvo a cargo de Cristino Klein, en base a planos del arquitecto Alberto Öttinger de Puerto Varas. De estilo neogótico, construída completamente en madera, conforma junto al cementerio, la ex Escuela alemana (actual sede de la comunidad luterana) y la casa Klein-Werner, un valioso conjunto del patrimonio arquitectónico digno de ser mantenido. La primera Iglesia era una capilla simple, que había sido construída por los colonos en 1883 en este mismo terreno. (Fotografía 2016, Erika Klein)

Muestra gráfica y relatos históricos

Junto a él, durante el ciclo de titulación de la carrea, desarrollaron el estudio «Casas de Puerto Montt», que reune una acusiosa muestra gráfica y relatos históricos de un conjunto de edificaciones, que en la década de los 80 del siglo pasado aun formaban parte del patrimonio arquitectónico en madera de la ciudad. Con el paso de los años muchas de ellas ya no existen, lo que transforma el estudio en un documento único. En el lugar que ocupaban se han levantado edificios de altura en hormigón armado con usos muy distintos, lo que ha ido transformando drásticamente la imagen y la forma en que sus habitantes viven el centro histórico de la ciudad.

Antigua escuela alemana de Chamiza. Ubicada a 1 Km. del puente Chamiza, según Arturo Berndt quien vive aquí con su sra. Erika Stange, actualmente esta casa sería la más antigua del valle. Fue construída por los colonos Johann Christian Berndt y su hijo August (bisabuelo de Arturo), para que funcionara la escuela y la casa del director, el propio August y su sra. Sofie Dietz. La escuela funcionó desde 1865 hasta 1910. (Fotografía 2011, Erika Klein)
Antigua escuela alemana de Chamiza. Ubicada a 1 Km. del puente Chamiza, según Arturo Berndt quien vive aquí con su sra. Erika Stange, actualmente esta casa sería la más antigua del valle. Fue construída por los colonos Johann Christian Berndt y su hijo August (bisabuelo de Arturo), para que funcionara la escuela y la casa del director, el propio August y su sra. Sofie Dietz. La escuela funcionó desde 1865 hasta 1910. (Fotografía 2011, Erika Klein)

 

Condominio Los Chaquihues: una propuesta necesaria

Parque de Borde-Río. La franja de vegetación que separa las parcelas del río es un exelente hábitat para la fauna del sector. Es muy común obsevar Huairavos, Martin Pescador, Rayaditos y otras aves que habitan en torno al río. (Fotografía 2016, Erika Klein)
Parque de Borde-Río. La franja de vegetación que separa las parcelas del río es un exelente hábitat para la fauna del sector. Es muy común obsevar Huairavos, Martin Pescador, Rayaditos y otras aves que habitan en torno al río. (Fotografía 2016, Erika Klein)

Concientes de lo dificil que resulta recuperar la identidad perdida en la ciudad, Erika e Izidor Carlos se han propuesto llevar a cabo un original proyecto en un hermoso terreno de 4,8 hectráreas ubicado a orillas del Río Chamiza, que perteneció a los padres de Erika. Se trata del Condominio Eco-Patrimonial Los Chaquihues de Chamiza (http://www.loschaquihues.cl). Para logralo, se han propuesto encontrar un reducido número de familias que deseen convertirse en sus vecinos, que compartan con entusiasmo este proyecto y que quieran ser parte activa del proceso de consolidación del Condominio.

El Volcan Calbuco desde El Terreno. Todas las parcelas tienen vista hacia el volcán Calbuco, en primer plano, así como también hacia el volcán Osorno. (Fotografía 2016, Erika Klein)
El Volcan Calbuco desde El Terreno. Todas las parcelas tienen vista hacia el volcán Calbuco, en primer plano, así como también hacia el volcán Osorno. (Fotografía 2016, Erika Klein)

El terreno forma parte de un paisaje natural dominado por la vegetación nativa del lugar y los volcanes Calbuco y Osorno. Gracias a una excelente conectividad, se ubica a escasos 10 minutos de Puerto Montt, en el km. 9 de la Carretera Austral y muy cerca de importantes atractivos naturales, como el Parque Nacional Alerce Andino, los saltos de Pangal y el Lago Chapo.

Vista desde Parque de Borde-Río hacia el norte. Al estar cerca del mar las mareas ofrecen diferentes situaciones a lo largo del día. Acá se observa la playa con marea baja (Fotografía 2016, Erika Klein)
Vista desde Parque de Borde-Río hacia el norte. Al estar cerca del mar las mareas ofrecen diferentes situaciones a lo largo del día. Acá se observa la playa con marea baja (Fotografía 2016, Erika Klein)

Arquitectura patrimonial del Valle Chamiza

Pero lo más importante es el hecho de estar emplazado en un área del Valle de Chamiza, que aun conserva obras de arquitectura patrimonial y un entorno natural dignos de ser mantenidos para las futuras generaciones. En el límite sur del Condominio se encuentran la Iglesia Luterana de Chamiza (1936), el Cemeterio de la comunidad (1879) y la antigua escuela alemana (1905). Muy cerca es posible encontrar varias casas patrimoniales construidas a principios del siglo pasado por descendientes directos de las primeras familias de colonos.

Vista desde Parque de Borde-Río hacia el norte. Al estar cerca del mar las mareas ofrecen diferentes situaciones a lo largo del día. Acá se observa la playa con marea baja (Fotografía 2016, Erika Klein)
Vista desde el camino público hacia el terreno. En primer plano se observa el lugar donde se ubicarán las parcelas. Al fondo, el conjunto formado por la casa y los galpones de Helga Klein.

En cuanto a la vegetación, el objetivo de este proyecto es recuperar la flora nativa del lugar, por lo que el Parque de Borde Río estará destinado a este propósito. Su sueño es que esta iniciativa logre integrarse de manera armónica a los predios vecinos, aportando a la puesta en valor de la identidad cultural del Valle de Chamiza.

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